• Usted elige, ahora puede arrodillarse ante Inglaterra... o juro que bajare de este trono, y usted se enfrentar√° a m√≠ como el hombre que conoci√≥ antes... y veremos c√≥mo termina esto.

  • Degollaremos a las dem√°s rameras a menos que hagas lo que debe hacerse. ¬ŅYa te quedo claro?.

  • Quer√≠as saber qu√© me daba tanto empuje... fuiste t√ļ, Vortigern. T√ļ me pusiste en ese burdel. Me moldeaste en las calles. Ahora estoy aqu√≠, todo gracias a ti. T√ļ... me creaste. Y por eso... yo te bendigo. Arreglatelas con el diablo.

  • La espada me controlaba a m√≠... ni siquiera recuerdo lo que paso.

  • Cuando tu cabeza ruede hac√≠a m√≠, tu leyenda engrandecer√° todav√≠a m√°s... la veneraci√≥n de mi nombre. Y por eso... te doy las gracias.

  • Tengo entendido que tus actos fueron muy nobles al defender el honor de esta ramera. Que desafortunado que fue a expensas de mis invitados vikingos.

  • Hay que llegar a los viejos ba√Īos. Si yo muero, s√≠ganlo a √©l. Si √©l muere, siganme a m√≠.

  • Empezar√°n hablando durante un rato de lo astutos y educados que son, y lo poco preparado que estoy. Y luego vendr√°n las burlas. Tendr√© que convencerlos, y me ver√© obligado a decirles que no tienen pelotas.

  • Algo est√° pasando afuera. La gente est√° viendo lo que puedes hacer. Ya no eres un mito. Empiezas a tener significado... pelean en tu nombre.

  • Cuando las personas te temen, cuando realmente te temen... es la sensaci√≥n m√°s abrumadora que un hombre puede sentir. Una fuerza casi indescriptible corre por tus venas y te domina por completo.

  • Tal vez vinieron por ti, pero se marcharan... con una fuerte impresi√≥n de m√≠. Quiz√° me odien... dejar√© que lo hagan... mientras sientan miedo.

  • S√© lo que intentan, quieren obligarme a hacer algo impresionante con esa espada. Pero quiero dejarlo en claro... no permitir√© que me provoquen.

  • No te quites el anillo, princesa. No desayunaste lo suficiente para hablar as√≠. Y si tanto te gusta esa espada, Alteza... puedes conservarla... para pelar tus uvas.

  • ¬ŅDesviaste la mirada?. No te juzgo. Yo desv√≠o la mirada, todos lo hacemos. Pero es la diferencia entre un hombre y un Rey.

  • ¬ŅQuieres saber por qu√© no puedes usarla a√ļn?. T√ļ conoces la respuesta... la enfrentar√°s cuando valga la pena para ti.

  • La espada despu√©s paso a manos de 'La Dama del Lago', que la vinculo al linaje de Pendragon. Ahora, la espada es tuya, Arturo.

 
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