Frase #33599

De repente un día, me pidió irse. Fue por una mujer, por supuesto. Así que llegue a un acuerdo con él, decidí encargarle algo imposible de hacer... un trabajo que nadie podría haber cumplido. Los cadáveres que enterró aquel día, sentaron las bases de lo que somos ahora. Y ahora, hijo mío, pocos días después de que su esposa falleciera... tú robas su coche... y matas a su puto perro.

Autor: Michael Nyqvist
Personaje: Viggo Tarasov
Película: John Wick
Categoria: Frases de Películas



 
 


 

 



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