Frases de The Crown - Netflix Serie - Citas y dichos celebres #5


Frases de The Crown - Netflix - Serie



  • La monarquía es una llamada de Dios. Por eso se te corona en una abadía, no en un edificio del gobierno. No es una unción, sino un nombramiento. Es un arzobispo quien te pone la corona, no un ministro ni un funcionario. Lo que significa que debes responder ante Dios en tu deber, no ante el público.

  • Cada día visito a mi madre por la tarde, y aunque no está tan mal como me dijeron los médicos, ya nunca podrá salir de sus aposentos ni comparecer en público. Es de las cosas más difíciles que he tenido que soportar, pasar tanto tiempo con una mujer que ha sido tan insidiosa y tan inhumana contigo, amada mía... me tiene agotado.

  • Mi queridisimo amor, Londres está tan horrible e infernal y tan lleno de mis insufribles y altivos parientes como siempre.

  • La Reina Isabel II, al igual que su homónima la Reina Isabel I, no paso su infancia con expectativa alguna de lucir la Corona.

  • Ahora debo abandonar los tesoros del pasado y mirar hacía el futuro. Famosos han sido los reinados de nuestras reinas. Algunos de los más grandes periodos de nuestra historia se han desarrollado bajo sus cetros.

  • La monarquía es la misión de Dios para glorificar y dignificar la tierra, para darle a la gente corriente un ideal por el que luchar... un ejemplo de nobleza que les haga trascender su miserable vida.

  • Siempre me alegra verte, y mi humor mejoraría aún más, si me prometieras una cosa. Que no me preguntes cómo estoy, es lo único que hace la gente. No voy a morir de una enfermedad pulmonar, sino de mala conversación.

  • Recibiste una educación apropiada para una mujer de tu posición. Te enseñamos a ser una dama, una princesa. ¿Qué quieres? ¿Un titulo?. ¡Nadie quiere a una intelectual o a una catedrática como soberana! ¡Quieren una reina!

  • Añoraría mi país y a sus habitantes si hubieran aceptado a la mujer que amo, pero no lo hicieron, y yo... tampoco.

  • Es amor, Winston. Amor... lo más bonito del mundo.

  • No me niego, simplemente pregunte si estaba bien que en estos tiempos el consorte de la reina, su marido, debería arrodillarse ante ella, en vez de estar a su lado. Esto es lo que parecería, me sentiría como un eunuco, una ameba que se arrodilla ante su mujer.

  • Está bien. ¿Quieres una ceremonia pomposa que cueste una fortuna, mientras el resto del país vive a base de racionamiento?, adelante, pero no vengas lloriqueandome cuando tu cabeza y la de nuestros hijos estén clavadas en estacas.

  • El difunto rey que asumió la pesada carga de la Corona, al suceder a su hermano, vivió cada minuto de esta lucha con un corazón que jamás flaqueo y un espíritu imperturbable. Al final, la muerte vino como una amiga.

  • Cuando la muerte del Rey nos fue anunciada ayer por la mañana, emitió una profunda y sombría nota en nuestra vida que resonó por todas partes... paralizo el ajetreo y el tráfico de la vida del siglo XX, y provoco que innumerables millones de seres por todo el mundo se detuvieran y miraran a su alrededor.

  • En el transcurso de mi nueva vida cotidiana debo pasar una gran cantidad de tiempo a solas con estadistas, hombres como usted, de excepcional intelecto que han llegado a lo más alto de su profesión por virtud de su inteligencia y capacidad. Con frecuencia cuando comento asuntos de actualidad con esas personas, me encuentro a mí misma... algo perdida... en cierta desventaja... porque yo no puedo seguirlos... o no sé qué ocultan sus palabras.

  • No saber mucho estaría bien si hubiera llevado una vida normal. Pero ahora paso tanto tiempo con políticos y jefes de estado que incluso temo... quedarme a solas con ellos. Estaría bien pensar que puedo, si no expresar mi opinión, al menos no tener que desviar constantemente la conversación a perros y caballos.

 
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