Frases de Fred Savage - Citas y dichos celebres



  • Siempre he pensado en que deberĂ­amos tener un buzĂłn de sugerencias. SĂ­, y el jabĂłn que usan para el piso, no deberĂ­a ser tan resbaloso. Y deberĂ­amos tener mejores cerraduras en los casilleros. Y los recreos deberĂ­an ser largos. Y las clases mucho más cortas. Y deberĂ­amos tener menos tareas y mejor comida en la cafeterĂ­a y mejores maestros. Y no tener clase los viernes, y estudiar menos y que solo haya un examen al año. Que no haya clases de cocina y de francĂ©s, y maquinas con más variedad de cosas adentro. Y...

  • Y en ese momento hice lo que todo polĂ­tico ha hecho desde tiempos inmemoriales... creĂ­ en mis lambiscones.

  • Y en ese momento, me di cuenta de lo que realmente motiva a todos los polĂ­ticos de Ă©xito... la venganza.

  • SĂ­, el sueño imposible del sector publico, no era para mĂ­. DespuĂ©s de todo, algunos nacĂ­an para triunfar, mientras otros... eran enviados al infierno por sus mejores amigos.


  • La campaña de Becky Slater para Presidente del Concejo Estudiantil, tenia todas las señas de un monstruo polĂ­tico. Poder, fondos... sin mencionar la atracciĂłn de la mayorĂ­a de la gente.

  • Todo el mundo sabe que la polĂ­tica es un negocio sucio, aunque nuestros grandes hĂ©roes nacionales siempre han sido polĂ­ticos. Tal vez exista una razĂłn. Tal vez se requiere que un hombre caiga al lodo y salga de las profundidades para gobernar. DespuĂ©s de todo, en NorteamĂ©rica se dice que cualquier niño puede llegar a ser Presidente. Lo que no dicen, es cĂłmo.

  • Fue un milagro. Se quedo ahĂ­ parado como el Santo PatrĂłn de toda la gente sola que a veces olvida los dĂ­as festivos. Y ese pequeño instante de magia navideña, Ed Cutlip, tuvo la oportunidad de ser lo que siempre quiso ser... y nunca lo delate.

  • Primero Doug Porter lo miro fijamente a los ojos del hombre que le daba clases de gimnasia desde hacia 3 años. DespuĂ©s tommy quickly lo vio, y Randy Mitchell. Esos tres maniáticos chismosos mirando fijamente esa barba blanca. La muerte en los ojos del Entrenador Cutlip se veĂ­a muy clara... pero todo lo que vieron... fue a Santa Claus.

  • Ya venĂ­an... los guerreros a la carga. Solo habĂ­a una salida, irse por la chimenea.

  • Fue cuando me di cuenta que saber secretos era un poder. De pronto la navidad habĂ­a llegado antes, fue maravilloso. Desafortunadamente, no todos compartĂ­an mi espĂ­ritu navideño.

  • Eso sĂ­ era mágico. En cierta forma, ver a esos niños esperando pasar con Santa Claus, me hizo recordar lo que me habĂ­a estado perdiendo. Tal vez era la alegre risa de Santa Claus, tal vez le estaba sacando brillo a la nostalgia. No sĂ© quĂ© fue, pero por primera vez en años, Santa se me hizo familiar. Como un tĂ­o muy muy lejano, al que no podĂ­a recordar bien.

  • Empezaba a darme cuenta de que todo el mundo estaba a la derriba en un lodazal de espĂ­ritu falso. Te hacia pensar... quĂ© le habĂ­a pasado a la magia.

  • ParecĂ­a que la navidad invocaba las necesidades biolĂłgicas de mamá para comprarnos ropa formal.

  • En diciembre de 1970, era muy claro que la navidad no significaba nada para el Entrenador Cutlip. Mientras muchos seres humanos estaban abasteciendo de alegrĂ­a ilimitada, Ă©l se abastecĂ­a de (lagartijas, sentadillas, carrera contra reloj, calistenia variada y, por supuesto... subir la cuerda). En serio... Cutlip era el Scrooge de la escuela.

  • Por alguna razĂłn las cosas cambian, lo mágico empieza a apagarse; hasta que algo sucede y te recuerda que en Ă©poca de navidad... los milagros aĂşn se pueden encontrar... algunas veces en los lugares menos esperados.

  • Cuando eres un niño, es muy sencillo. La navidad es algo mágico, es una Ă©poca de milagros; cuando el reno puede volar y el muñeco de nieve no se derrite... despuĂ©s vas creciendo.

 
Pag 1/12
 
 
 
 
 



 



Copyright © 2016 Vaais

Las cookies de este sitio se usan para personalizar el contenido y los anuncios, para ofrecer funciones de medios sociales y para analizar el tráfico. Ver detalles

 
Entendido!